¿Tu carga llegará en perfectas condiciones? El embalaje en el transporte de mercancías es mucho más que una simple caja. Es la primera línea de defensa de tu producto, clave para evitar daños, pérdidas y retrasos que te pueden costar muy caro si no pones los recursos necesarios en un buen embalaje.
En la cadena logística, un embalaje deficiente puede significar:
El embalaje no sólo contiene tu producto, sino que cumple con roles vitales en cada etapa del transporte:
Es su función principal. Un buen embalaje protege tu carga de impactos, vibraciones, cambios de temperatura, humedad, polvo y manipulación brusca.
Facilita la carga y descarga de la mercancía. Las cajas y pallets, por ejemplo, permiten el uso eficiente de maquinaria para su manipulación.
El embalaje lleva etiquetas, símbolos de manipulación (ej. "frágil") y marcas que permiten identificar la carga, su contenido y su destino, esencial para la trazabilidad. Además, si nuestra mercancía es ADR, esta deberá de ser identificada como tal de forma visible.
En logística, distinguimos entre tres niveles de embalaje:
El envase que está en contacto directo con el producto (ej., una botella, una lata).
Agrupa varias unidades primarias (ej., una caja de cartón con 6 botellas). Facilita la distribución al minorista.
El más importante en logística. Se utiliza para agrupar y proteger la mercancía durante el transporte. Los ejemplos más comunes son las cajas de madera, las tarimas (pallets) y las cajas de cartón corrugado que se usan para paletizar.
La elección del material de embalaje es fundamental y debe cumplir con las regulaciones internacionales:
Las tarimas de madera y las cajas son muy resistentes, pero deben cumplir con la norma NIMF 15 (ISPM 15) para evitar la propagación de plagas. Esto exige un tratamiento fitosanitario (fumigación o tratamiento térmico) y el marcado correspondiente. Si tu embalaje de madera no cumple con la NIMF 15, tu carga será retenida o rechazada en la aduana.
Utilizado para films, flejes, cintas de embalaje y embalajes interiores. Ofrece resistencia a la humedad y protege contra la suciedad. De forma reciente, en España se aplica una tasa por el uso y reciclado de este tipo de plástico.
Ligero y versátil, es ideal para cargas que no requieren una protección extrema. Su resistencia se mide por la calidad del papel.